Comunicaciones ProColombia
Una industria que crece de manera sostenible
Colombia avanza hacia una producción de aceite de palma con altos estándares de sostenibilidad, protección de los ecosistemas y oportunidades para el desarrollo de las comunidades.
La sostenibilidad se ha convertido en un elemento diferenciador de la cadena de aceite de palma en Colombia. El sector ha desarrollado una estrategia que integra aspectos económicos, ambientales y sociales, con acciones orientadas a fortalecer las prácticas productivas y responder a las exigencias de los mercados y consumidores.
Uno de los principales avances está relacionado con la protección de los bosques. El 99% del área sembrada de palma en Colombia es libre de deforestación, y el sector fue el primer sector productivo del agro colombiano en contar con un sistema de monitoreo satelital de deforestación en tiempo real. Además, Colombia fue el primer sector agrícola en firmar, en 2017, el Pacto de Deforestación Cero.
El compromiso también se refleja en los procesos de medición y certificación. Más de 5.100 productores cuentan con medición del Índice de Sostenibilidad (IDS), una herramienta que permite identificar oportunidades de mejora en aspectos económicos, ambientales y sociales. De este grupo, el 45% corresponde a productores de pequeña escala.
La certificación APSColombia también contribuye a posicionar el aceite de palma colombiano como un origen sostenible. En 2025, registraba 435 productores certificados, de los cuales el 63% eran productores de pequeña escala, además de 100.000 hectáreas de producción certificadas. El esquema busca facilitar el cumplimiento de las exigencias de diferentes mercados y consumidores, al tiempo que incorpora a productores pequeños, medianos y grandes.
La sostenibilidad tiene además una dimensión social y territorial. El sector genera aproximadamente 261.000 empleos directos e indirectos y cuenta con 9.281 productores, de los cuales el 74% son de pequeña escala. Según la información del documento, el 86,4% de los empleos directos del sector corresponde a contratación formal.
Para los inversionistas, estos avances representan una cadena que está fortaleciendo sus estándares ambientales, sociales y productivos, y que busca posicionar la sostenibilidad como un diferencial del aceite de palma colombiano.