Colombia reúne cada vez más congresos internacionales de tecnología
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y ProColombia, respalda la llegada de nuevos congresos internacionales que fortalecen el turismo de reuniones en el país.
Bogotá, 15 de septiembre de 2026 – Con el impulso del Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y ProColombia, Colombia ha ganado terreno en los últimos años como sede de congresos internacionales de tecnología, ciencia e ingeniería: en los últimos años, el país ha recibido más de 80 congresos internacionales en estas áreas, de acuerdo con el conteo que lleva la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), que en conjunto han reunido a cerca de 32.000 participantes nacionales e internacionales.
El más reciente ejemplo de esa tendencia llega en octubre: del 26 al 29, Bogotá reunirá a investigadores, académicos e ingenieros, con trabajos presentados por autores de 21 países, entre ellos China, España, Portugal, Estados Unidos, Argentina, Perú y Brasil, en el Congreso Iberolatinoamericano de Métodos Computacionales en Ingeniería (CILAMCE).
El evento, organizado por la Universidad del Rosario con el respaldo del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través de ProColombia, Invest in Bogota y otras entidades, llega al país por primera vez en sus casi 50 años de historia. Ya suma más de 450 resúmenes presentados, de los cuales cerca de 300 han avanzado a trabajos completos, y la participación internacional en ediciones anteriores del congreso ha rondado el 84%.
El Ministerio y ProColombia destacaron que la llegada de CILAMCE a Bogotá confirma el posicionamiento de Colombia como destino de turismo de reuniones y conocimiento, en línea con la estrategia del Gobierno Nacional para atraer eventos internacionales que dinamizan la economía, generan empleo y proyectan el talento científico y académico del país en el exterior.
Por su parte José Alejandro Guerrero Vargas, profesor de la Universidad del Rosario y uno de los organizadores, explica que la llegada del congreso al país fue el resultado de un proceso de postulación riguroso y extenso, en el que la universidad participó para presentar la candidatura de Bogotá como sede del evento, y que gracias a ese trabajo la ciudad fue seleccionada. Sobre la elección de Bogotá como sede, dice que buscaban aprovechar el evento para mostrar el atractivo turístico y urbano que tiene la capital.
De otro lado, y de acuerdo con ICCA, Tecnología, Ciencia y Ciencias Médicas son, hoy, las tres áreas del conocimiento con mayor número de congresos internacionales de asociaciones en el mundo.
Más allá del turismo de reuniones, este tipo de eventos promueven la transferencia de conocimiento, impulsan la investigación científica, fortalecen la cooperación internacional y conectan a la academia, la empresa y la industria. También incentivan la innovación y el desarrollo tecnológico, generan oportunidades para investigadores, estudiantes y profesionales, y posicionan a Colombia como un hub regional de conocimiento e innovación.
Colombia no solo cuenta con la infraestructura para recibir este tipo de eventos, sino también con un ecosistema académico y científico que respalda su realización. Cada congreso que llega encuentra una base de investigadores, estudiantes y profesionales con quienes conectar: puentes entre la academia, la empresa y la industria que resultan en transferencia de conocimiento, proyectos de investigación conjuntos y acuerdos de cooperación internacional.
Guerrero Vargas explica que ese cruce entre disciplinas es, precisamente, el sentido de un congreso como CILAMCE: según él, no hay prácticamente ninguna rama de la ingeniería que no dependa, en algún punto de su desarrollo, de métodos computacionales.
Antes de CILAMCE, Colombia ya había recibido eventos como la Devcon Ethereum Conference, el IEEE International Symposium on Biomedical Imaging (ISBI) y la Latin American and Caribbean Conference for Engineering and Technology (LACCEI).
Qué es CILAMCE
CILAMCE nació en Brasil en la década de 1970 y su primera edición se realizó en 1977. El congreso reúne trabajos sobre métodos y modelos computacionales aplicados a la ingeniería, un campo que atraviesa disciplinas tan distintas como el diseño estructural de obras civiles, las telecomunicaciones, el internet de las cosas y la computación cuántica. Ya ha pasado por países como Francia, España, Italia, Portugal, Argentina y Chile, y su asistencia ha sido tradicionalmente mayoritaria de Brasil.
Guerrero Vargas pone ejemplos concretos de ese alcance: proyectos como el Metro de Bogotá, dice, necesitan estudios estructurales que parten de métodos computacionales, de la misma forma en que los avances en telecomunicaciones o internet de las cosas dependen de ese mismo tipo de herramientas.
La edición de Bogotá tiene, además, un hecho sin precedentes en las casi cinco décadas del congreso: será la primera vez que incluya un espacio dedicado a la computación cuántica, con la participación del director científico del centro de investigación BasQ, apoyado por IBM, en el País Vasco, España. Para Guerrero Vargas, ese giro confirma que los métodos computacionales van de la ingeniería más tradicional hasta la revolución tecnológica que está en curso.